domingo, 8 de noviembre de 2020
#POEMBER
viernes, 30 de octubre de 2020
Genesis, una iglesia flotante en Londres
viernes, 2 de octubre de 2020
sábado, 20 de mayo de 2017
domingo, 26 de febrero de 2017
Romance Sonámbulo
ROMANCE SONÁMBULO

Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas le están mirando
y ella no puede mirarlas.
*
Verde que te quiero verde.
Grandes estrellas de escarcha,
vienen con el pez de sombra
que abre el camino del alba.
La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde...?
Ella sigue en su baranda,
verde carne, pelo verde,
soñando en la mar amarga.
*
Compadre, quiero cambiar
mi caballo por su casa,
mi montura por su espejo,
mi cuchillo por su manta.
Compadre, vengo sangrando,
desde los montes de Cabra.
Si yo pudiera, mocito,
ese trato se cerraba.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
Compadre, quiero morir
decentemente en mi cama.
De acero, si puede ser,
con las sábanas de holanda.
¿No ves la herida que tengo
desde el pecho a la garganta?
Trescientas rosas morenas
lleva tu pechera blanca.
Tu sangre rezuma y huele
alrededor de tu faja.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
Dejadme subir al menos
hasta las altas barandas,
dejadme subir, dejadme,
hasta las verdes barandas.
Barandales de la luna
por donde retumba el agua.
*
Ya suben los dos compadres
hacia las altas barandas.
Dejando un rastro de sangre.
Dejando un rastro de lágrimas.
Temblaban en los tejados
farolillos de hojalata.
Mil panderos de cristal,
herían la madrugada.
*
Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
Los dos compadres subieron.
El largo viento, dejaba
en la boca un raro gusto
de hiel, de menta y de albahaca.
¡Compadre! ¿Dónde está, dime?
¿Dónde está mi niña amarga?
¡Cuántas veces te esperó!
¡Cuántas veces te esperara,
cara fresca, negro pelo,
en esta verde baranda!
*
Sobre el rostro del aljibe
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua.
La noche su puso íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos,
en la puerta golpeaban.
Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar.
Y el caballo en la montaña.
Federico García Lorca
domingo, 15 de enero de 2017
Eden Hashish Centre


jueves, 10 de noviembre de 2016
Los Cuentos Búlgaros ~София~





viernes, 21 de octubre de 2016
Deseando La Muerte Ajena, El Trío Calavera

Cuantas veces he buscado la salida y he terminado en un paseo con vuelta sin cerrar. Solo el bosque sabe quién es esa ardilla parda y de dónde nos mira. Yo camino deprisa, siempre, sin rumbo, los rincones se muestran por primera vez amables y rotundos.


Hay un mecanismo autónomo por el cual, mi mirada es más niña cada día, o cierto tejido cálido que envuelve mi perímetro, todo se percibe y las exhuberantes yedras me hacen cosquillas o juegan a que te pillo y siempre ganan, sus tentáculos agudos y contorsionistas me encallan por las sendas o lo que queda de ellas.

martes, 4 de octubre de 2016
PoeTry, One Poem Series by YOjoyita




Y luego la Olivetti, imposible de usar fuera de las horas marcadas en la normativa acerca de ruidos. Ésa sí que canta, como decía aquel pasiego acerca de su John Deere, que todavía cantaba por el campo.



El plegado es sencillo, pero me encanta porque tiene punto de fuga y se recoge en sí mismo. Todo esto viene a cuento del origami, que se extiende más allá de las figuras de papel y permite crear ediciones manuales sencillas y baratas.

miércoles, 28 de septiembre de 2016
The Real Sunset

Mirror Mirror

sábado, 9 de julio de 2016
Ritual de lo Habitual. Jeweller Stone meets Maldarranas













Pensar en esta cala al ver mi caja poética no es de extrañar. Lleva sus algas y su luz, la rudeza de la piedra abrupta.



Qué me inspira... Nunca lo sé, pero supongo que las formas, los contrastes de la materia con el vacío, las diferentes luces del día, esas algas que me rozan y a veces me asustan, el misterio de no saber que hay bajo tus pies y la ingravidez de las olas.



Y nos regala colores pasteles, contraluces oníricos. Sin prisa, nos despide a lo largo del camino de vuelta.





Este post bañado en oro y mar lo he escrito para Uxue y Regina, por pensar en mí como lo hacen.




